El cielo es un gran libro abierto, frase del Maestre de la Ferriére, que siempre llevo conmigo. A más de uno seguro, le ha pasado, que en esos momentos importantes de la vida, sobre todo en las encrucijadas, levantamos nuestra mirada al cielo, en busca de respuestas, señales… o simplemente para  hacer un suspiro profundo y  dar las Gracias.  Mirar al cielo es un acto sanador y relajante. Por un instante, nos olvidamos de nuestro yo y somos parte de algo mucho más grande. Por instante, sentimos que somos parte del universo.

La bóveda celeste nos brinda cada año, una variedad de acontecimientos astronómicos: solsticios, equinoccios,  eclipses,  conjunciones, alineaciones, el tránsito de los planetas… siendo los eclipses los momentos que llenan de fascinación a muchos, sobre todo, cuando se trata de  eclipses totales. Y esto, se debe al efecto visual que ellos nos muestran: ver a la Luna Llena, como entra en el cono de umbra, es decir, quedar oscurecida, o  ver al Sol , quedar totalmente oscurecido, son instantes maravillosos que nos brinda el cielo

 

Secuencia de fotografías del eclipse lunar total del 21 de enero, 2019. Santiago de Chile. El detalle muestra el paso del cono de sombra terrestre cubrir paulatinamente el disco lunar. El autor utilizó un telescopio refractor de tipo apocromático y cámara réflex.

 

En la antigüedad los eclipses eran vistos como presagios que anunciaban cambios y transformaciones sociales, caída de personajes públicos, líderes políticos… En las diferentes culturales ancestrales, los interpretaban como designios de las divinidades naturales,  y  eran vistos como algo negativo.   Al respecto de los eclipses, hay una anécdota acerca del viaje de Cristóbal Colón y el eclipse de 1504 y que fue publicada en la BBC: 12 de octubre: el eclipse que salvó la vida de Cristóbal Colón en su cuarto viaje a América.  Nos cuenta como Cristóbal Colón se valió de sus conocimientos astronómicos, para lograr el propósito de su viaje.  Más allá del contexto histórico, es interesante de leer, ya que  es una historia que no nos cuentan en la escuela. Y que ahora  gracias al internet, tenemos la oportunidad  de conocer.

Sucesión de imágenes del eclipse solar del 11 de agosto de 1999

 

Ahora que estamos en víspera de la inteligencia artificial, el  internet 5G, y todo el avance tecnológico, que está viviendo nuestro planeta,  ya nadie puede venir como Cristóbal Colon a meternos miedo por los eclipses.   Desde el punto de vista simbólico, los eclipses tratan del ocultamiento de la luz.  Cuando la Luna oculta al  Sol, es un eclipse solar total, y cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, eclipse lunar.  Simbólicamente hablando los eclipses nos recuerdan, dos aspectos que están presente en la vida: luz y sombra. ¡Aquí hay mucha tela que cortar! Un ejemplo de la influencia  de estos  dos aspectos, vamos a ubicarnos el escenario poético, en donde la sombra se asocia a la depresión, la maldad, la frialdad, y la luz a la alegría, la calidez, la bienaventuranza. En la psicología, nos hablan de  que tenemos nuestro lado de luz  y nuestro de oscuridad (sombra)… Entonces los eclipses son momentos de energía cósmica, donde se entrelazan la luz y la oscuridad.  Dependerá de nosotros, el uso que le demos a esa energía. Si nos conectamos con emociones que nos lleven a estar en depresión o si nos sintonizamos con la calidez, el optimismo y estar content@s.

Despedimos el 2020 con dos eclipses, uno lunar el 30 de noviembre y el otro solar el 14 de diciembre. Lo interesante que podemos destacar es que ambos se dan en el ciclo del Sol transitando en el signo de Sagitario. Seguro algo nos quiere decir el cielo. Meditando en el simbolismo del Arquero o el Centauro, podremos encontrar algunas claves para sintonizarnos con estos dos eclipses.

Qué podemos hacer durante los eclipses:

  • Buen momento para meditar en temas específicos.
  • Estar en una onda creativa y de apertura a los cambios.
  • Excelente para conectarte con tres ejes importantes: Sol, Luna y Ascendente. Para eso ubica tu signo solar, tu signo lunar y tu signo ascendente.
  • Momento ideal para la sanación de mamá y papá, constelarlos podría ser una oportunidad de mayor equilibrio y armonía.
  • Estudiar en tu carta natal las áreas que serán activadas con el eclipse.

Los eclipses son oportunidades maravillosas para hacer un trabajo interno. ¡ Manos a la obra!

“El cielo es un gran libro abierto por el amor de Dios para la Inteligencia del hombre”. Serge  Rayndud de la Ferrière.

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